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Entrevista con...

Mª Dolores Pescador - Grupo Santander

María Dolores Pescador

“Las primeras que debemos contribuir a cambiar lo que nos afecta somos las propias mujeres”


Al frente del Departamento de Public Policy de la División de Banca Privada Global, Gestión de Activos y Seguros del Grupo Santander está María Dolores Pescador. Su carrera profesional se ha desarrollado básicamente en el sector asegurador con cargos de responsabilidad en compañías como Allianz, Axa o Generali. Es economista y actuario de seguros. Al Grupo Santander se incorporó hace cinco años como Chief Risk Officer para las compañías de España, Portugal, Brasil, Méjico, Argentina y Chile. Maria Dolores ha tenido una participación muy activa en el desarrollo de Solvencia II desde el principio, siendo representante de España en el CEA durante varios años.

1.- Ocupas un puesto destacado, pero la carrera directiva parece que se les sigue resistiendo a las mujeres. ¿Hasta qué punto te parece que esto es así? ¿Hasta qué punto nos va a perjudicar la crisis?

Si atendemos a los ratios, tanto de miembros de los Consejos de Administración como de miembros de la alta dirección, es cierto que los avances son mínimos y que, si no hay un impulso decidido, tardaremos más de 40 años en tener una representación acorde con la que tenemos en el resto de niveles de la organización. Pero no creo que, por ejemplo, se pueda ahora echar la culpa a la actual crisis de los problemas, sino más bien, de la inercia. Y es algo en lo que las primeras que debemos contribuir somos las propias mujeres. En mi opinión, es imprescindible que nos comprometamos con la causa, no sólo por nosotras sino también por nuestras hijas, sobrinas… No podemos pretender que los cambios vengan de fuera, sino que está en nuestra mano contribuir a cambiar la situación, a cambiar el discurso, a aportar nuestro granito de arena en la promoción de aquellas mujeres que se lo merezcan…

2.- A menudo nos parece que una persona ocupa un cargo de una manera “lógica”. Se estudia determinada carrera, se dan una serie de pasos y con unas gotas de suerte, conseguido. ¿Pero es así? ¿Cuánto ha habido en tu propia trayectoria de azar, estrategia, capacidad para aprovechar las oportunidades?

En mi opinión, las cosas han cambiado mucho en ese sentido y hoy en día hay mucha más movilidad de la que había hace 20 años, no sólo a nivel del país en el que trabajamos, sino también entre empresas y funciones. Indudablemente para determinadas responsabilidades es preciso tener una capacitación técnica, pero creo que la “empleabilidad” depende en gran medida de cada uno y no solo de la empresa en la que estemos trabajando en un momento determinado. A veces, el día a día nos impide mirar al medio y largo plazo, por lo que es imprescindible que tratemos de ser dueños de nuestra propia carrera profesional. En mi caso, tengo la costumbre de preguntarme de vez en cuando “¿qué aporto yo a mi tarjeta de visita?” y nunca me conformo con repetir lo que hacía el año anterior. Creo que la suerte existe, por supuesto, pero siempre he tratado de que me encontrara trabajando.

"LA EMPLEABILIDAD DEPENDE EN GRAN MEDIDA DE CADA UNO Y NO SOLO DE LA EMPRESA EN LA QUE TRABAJAMOS"

3.- A veces resulta irritante, y con razón, hablar de la visión femenina de las cosas. Pero, por ejemplo, en el sector de los seguros, la presencia de mujeres ¿ha sugerido productos adecuados? ¿Tienen las usuarias “conciencia” de sus necesidades y riesgos de presente y futuro?

Sin duda, las mujeres tenemos una visión diferente en muchos ámbitos de la vida, pero no por ello debemos pensar que estamos en posesión de la verdad y adoptar una posición arrogante o combativa. Creo que es más importante defender la complementariedad de visiones masculina y femenina, porque de esa manera ganamos todos. Dicho esto, es cierto que, salvo compañías de seguros con marcada vocación femenina como alguna nacida en Reino Unido, en nuestro país han sido muy escasas las experiencias, más allá de seguros que cubren enfermedades típicamente femeninas, por ejemplo. No obstante, es curioso que en este caso, la crisis sí que ha ayudado a que las mujeres dejen de confiar ciegamente en las decisiones de inversión, que hasta ahora tomaban los maridos en solitario, y cada vez más se toman las decisiones de forma conjunta.

"ES IMPRESCINDIBLE QUE LAS EMPRESAS SEAN TRANSPARENTES EN EL COMPROMISO CON SUS CLIENTES, CADA VEZ MÁS INFLUYENTES"

4.- ¿Qué es lo que más te gusta de su trabajo? ¿Qué te gustaría desarrollar?

¡Apenas llevo unos meses como directora de Marketing, por lo que aún me queda todo por hacer! Disfruto mucho de la diversidad, tanto de proyectos como de culturas que ofrece el puesto. Estoy convencida de que me enriquece no sólo como profesional sino también como persona. Y me gustaría contribuir a que mi entidad sea la mejor del mundo en el servicio a sus clientes. Queda mucho por hacer, pero creo firmemente que estamos en el camino correcto.

5.- ¿Cómo ves el panorama social y económico a la vuelta de unos años? Me refiero al papel de Tu sector, pero también a la forma de trabajar, consumir, etc.

Pienso que no somos conscientes del cambio tan tremendo que se está produciendo gracias a las redes sociales y al Big Data. Cualquier campaña de marketing puede ser denunciada en cuestión de horas, si hiere la sensibilidad de un determinado colectivo y una empresa puede desaparecer por riesgo reputacional antes que por un riesgo de solvencia. Por ello, será vital para las empresas saber gestionar los mensajes que la sociedad percibe, y la experiencia de marca. Vamos hacia un mundo en el que el consumidor cada vez tiene más capacidad de analizar las ofertas, y elegir aquellas que encajan realmente con sus preferencias. En consecuencia, es imprescindible que las empresas sean transparentes en el compromiso que asumen hacia sus clientes. Decía Andy Warhol que se puede engañar a todo el mundo durante poco tiempo o a pocos durante mucho tiempo. Creo que estamos en el primer caso, las entidades sin valores no tienen ningún futuro, por primera vez los clientes tienen mecanismos para penalizar a aquellos que no les den un buen servicio.